El Congreso de Estados Unidos advierte que Argentina podría verse obligada a devaluar o incumplir su deuda
- Editor

- 9 ene
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El cuerpo legislativo está analizando la línea de swap de Donald Trump con Buenos Aires. Podría limitar los fondos o requerir más información.

Argentina podría verse obligada a devaluar su moneda o a declarar un impago de su deuda, advirtió un informe del Servicio de Investigación del Congreso (CRS), el centro de estudios público del Congreso de Estados Unidos.
El documento, fechado el 30 de diciembre pero hecho público esta semana, dice que “la principal fuente de divisas de Argentina es el saldo remanente de su línea de swap de monedas con Estados Unidos”, que ambos países firmaron en octubre.
La línea de swap, parte del Fondo de Estabilización Cambiaria (FSE) de Estados Unidos, asciende a US$20.000 millones, de los cuales, según estimaciones privadas, Argentina utilizó más de US$2.000 millones. Ni el Banco Central ni el Ministerio de Economía confirmaron el monto gastado por el país, que corresponde a nueva deuda con el Tesoro de Estados Unidos.
El informe forma parte de una evaluación del Congreso de Estados Unidos sobre la ayuda de Donald Trump a Argentina. Si tiene inquietudes sobre el préstamo, el Congreso podría, por ejemplo, limitar la capacidad del Secretario del Tesoro para utilizar fondos del FSE para apoyar a gobiernos extranjeros o exigirle que revele detalles sobre las operaciones del FSE que involucran a gobiernos extranjeros, según el documento del CRS.
Agregó que el Congreso podría alternativamente respaldar “un mayor apoyo financiero a Argentina”.
Milei bajo revisión
El informe también analiza la situación de Argentina durante los últimos dos años, bajo la presidencia de Javier Milei. Concluye que las reformas económicas del gobierno han tenido resultados dispares.
“La economía está creciendo, la inflación ha bajado y el gobierno mantiene un superávit presupuestario”, afirma el informe. Sin embargo, el documento también menciona la fluctuación en las cifras de desempleo —que ha disminuido ligeramente tras un aumento repentino, pero con un crecimiento del empleo informal— y las “protestas contra los recortes de gastos del gobierno”.
“Los activos cambiarios del Banco Central están en gran medida compensados por pasivos cambiarios, y Argentina no tiene un superávit comercial fuerte para generar entradas de moneda extranjera”, señala el informe.
“Si el gobierno de Milei se encuentra sin las divisas adecuadas para realizar los pagos de la deuda y sostener los objetivos de la política cambiaria, probablemente enfrentará decisiones políticas difíciles, como si incumplir su deuda por décima vez o permitir más flexibilidad en el valor del peso”, agregó, diciendo que, en tal escenario, el gobierno podría buscar apoyo financiero adicional de los Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional (FMI) u otros prestamistas.
“Las perspectivas de conseguir ese apoyo no están claras”, añade el informe.
El CRS mencionó la corrida cambiaria antes de las elecciones legislativas de mitad de término del 26 de octubre, durante las cuales “para mantener el peso dentro de la banda cambiaria, el Banco Central de Argentina intervino en los mercados cambiarios” vendiendo dólares estadounidenses.
Sin embargo, existían dudas sobre la duración de esta política por parte del Banco Central. Por ejemplo, en un período de tres días, vendió más de 1.100 millones de dólares en divisas, detalló.
“De cara al futuro, persisten dudas sobre la estabilidad de las políticas cambiarias de la administración de Milei y la capacidad de Argentina de honrar los inminentes aumentos en los pagos de deuda programados”, señala el documento, y agrega que existen dudas sobre si el país se mantendrá en el buen camino con su programa con el FMI.



















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